

Eli Elán
(Eliana Gómez)
Busco con desvelo
en mi cuerpo
el recóndito espacio
donde habita el olvido
Deshilvano con paciencia
el hilo de las horas
absorbiendo por los poros
el néctar amargo del vacío
Y cuando se haya estrujado
la última gota del desatino
se abrirá una grieta
extraviando la razón
La desnudez de la noche
se posa en mi espejo
y en su reflejo descubro
la puerta hacia el infinito
Un tumulto de palabras,
atascadas en mi garganta,
resucitan,
continuando el ritmo de mis párpados,
entreabiertos.
Palabras
repletas de significados
y silencios
Revelando el espejo del tiempo
Donde suelo observar los disfraces de la lluvia
Palabras
vacías de racionalidad
Sin lógica, sin conjunciones
Exiliadas de la muerte.
El viento te lleva hacia mis ojos
pequeño gorrión herido
Fragilidad de la vida
entre mis manos
En aquel nido de algodones
se esconde la muerte
Pero tu vuelo
continúa en mi retina
Los árboles sonríen
al escuchar tu canto.